Una noche de invierno un viejo encontro un cuenco, dentro de el 3 alubias. Una verde, otra colorada y otra amarilla.
La amarilla se comio, estornudo, y una moneda de oro salio.
La roja se comio, y el frio de la noche dejo de morderle los huesos.
La verde se comio y 10 años mas joven se sintio.
Feliz y alegre corrio hacia su casa. En la puerta le esperaba el diablo. "¿Eres feliz viejo?".
"Si, muy feliz soy diablo".
El diablo sonrio "Sabes? podrias haber plantado las alubias".
Moraleja: Se feliz con lo que tienes y no dejes que el diablo te susurre lo que podrias haber tenido.
(Lo acabo de imaginar, te lo dedico JL.)
jueves, febrero 12, 2009
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2 comentarios:
Se echaba de menos
Siempre digo que no escribes lo suficiente. Me has dado otra prueba más. Me encanta óò
Corto, contundente y cierto :P
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