La cazadora le venía grande. Era una de esas pseudo militares, la idea que tiene Zara de "Expresa tu rebeldía" (no disponible en tallas grandes). Les tomó la palabra y la robó. El agujero de la alarma ni siquiera se ve, el milagro de la aguja e hilo.
Vinni, como me llames Vanessa te parto los morros, Vallejo es una chica sencilla. Pero también es inteligente y las chaquetas grandes tienen su uso. En una noche fría puedes meter las mangas para dentro, encoger las rodillas y el calor no tiene por donde escaparse. Es su pequeña habitación privada en su vida "debajo del puente". La calle te enseña estos trucos. Si no llegas a los 18 y pasas hambre, partes de tu cerebro que de normal gastarías en recordar los nombres de los miembros de operación triunfo, encuentran mejor uso en averiguar cosas como: "el papel de periódico es un buen aislante" o "robar no es malo si tienes hambre". La moral al otro lado de la jaula de oro.
Vinni es una chica sencilla en una noche complicada y en estos momentos está corriendo todo lo que sus piernas le permiten. No huye de la policía, aunque algo de eso ha tenido en su día, tampoco de los neonazis, a los que desprecia tanto que ni siquiera odia. Huye de un monstruo de verdad, porque Vinni ha visto la parte del mundo que existe cuando abres bien los ojos y eso la ha convertido en un blanco.
Al hombro de Vinni cuelga su baqueteado macuto. Josu lo llama el engendro multiforme. Josu es su amigo inteligente, no lo es más que ella, si no diferente. Josu conoce todas esas palabras de largas letras y la mira raro cuando le dice que ella no entiende ingles. Pero Josu siempre ha estado ahí cuando le ha hecho falta, incluso cuando no la hace, lo que le convierte en un poco pesado. Siempre insistiendo en que a sus padres no les importaría que ella se quedase en su casa, que tiene habitaciones de sobra. Pero a ella no le gusta estar encerrada, por mucho que su ducha con masaje le tiente (si el cielo existe tiene que tener duchas así).
Hoy, bueno, mañana dentro de 12 minutos, es su cumpleaños. Y los monstruos lo saben. Es el tipo de cosas que siempre saben. Y ella será una virgen mayor de edad en una noche oscura en uno de los barrios malos. Si, existen formas más escandalosas de llamarles la atención, pero requieren una orquesta y fuegos artificiales.
La calle es femenina. Puede tratarte mal, puede ignorarte, puede darte su apoyo o esconderte, dependiendo de cómo tenga el día. Hoy la calle está de su parte. Lo siente en las puntas de sus dedos cuando vuelca el cubo de basura tras de ella y el monstruo tropieza con él. Ha ganado tiempo.
Vinni siente el hambre del monstruo. Confía en que este tan desesperado por cogerla que no pueda pensar, un monstruo es peligroso. Uno que piensa lo es cien veces más.
Hoy es un día especial. No solo por ser su cumpleaños. No solo porque su vida pende de un hilo. Hoy es el día en que Vinni contraataca y deja de ser una víctima.
La verja no detiene al monstruo. Vinni vuela entre las vías torciéndose casi un tobillo. El bicho ha saltado la verja. La hora de la verdad se acerca, pero Vinni ha llegado a su destino.
De pie, donde las vías se juntan, con un pequeño frasquito de mercurio en la mano extendida, murmura su ruego al dios del mismo nombre, señor de los cruces de caminos. No sabe de dónde vienen las palabras, el conocimiento está ahí y viene solo, sin ruido pero imposible de ignorar. Cuando las pronuncia le resultan tan familiares como el nombre de su madre.
Por que ella también es un monstruo, no uno como el que tiene delante, con garras, escamas y dientes... dios mío, que dientes... Ella no es un "monstruo por fuera", ella es un "monstruo por dentro". Y cuando la criatura comprende eso, es demasiado tarde para ella. Poco a poco se desvanece de su vista, atrapada en el cruce de caminos. Lo último que desaparece es el raspar de uñas contra el metal. No es una solución permanente, pero no le hace falta serlo. Faltan seis horas para que salga el sol. Entonces todo habrá acabado para él… o ella.
Vinni se agacha y recuesta su espalda contra un cartel publicitario de un banco que habla de “seguridad para tu futuro”, mete los brazos y las piernas dentro de la cazadora. Aun está caliente tras la carrera, pero no puede quitarse la sensación de frio de la cabeza y del corazón. Mira fijamente el cruce de vías. Montara guardia hasta el amanecer y entonces pedirá perdón por lo que ha hecho. El sabor de sus lágrimas es amargo.
5 comentarios:
vuelve la magia postmoderna
erzuli la que vive en los cruces de caminos.. ooo... hablamos del diablo?
me alegra que vuelvas a escribir :D
Fantástico. Me ha encantado. Y es todo lo que tengo que decir.
Muy bueno. Y el personaje es encantador, con todas sus manías. Me alegra que vuelvas a escribir historias, ésta me parece una preciosidad, y el suspense está muy logrado. Felicidades.
muchas gracias por los elogios.
Es curioso, la idea de este minirelato vino a partir de una visita que hice con mi padre al corte ingles.
Alli tenian una estanteria con "ropa rebelde". Una estanteria con cientos de prendas de una corporacion que te decia como "ser rebelde". Empece a escribir sobre eso... y la historia salio rodando detras a trompicones (creo que lo escribi en menos de media hora, corrector ortografico incluido.)
Pues nada, sal mas de tiendas y escribe, o habrá que partirte las piennas ;P
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